Tecnología resonante para rehabilitación de pavimentos rígidos
La tecnología resonante de Resonant Machines permite fracturar losas de hormigón de forma controlada, transformando el pavimento existente en una base trabada, estable y reutilizable.
Su objetivo no es demoler indiscriminadamente, sino modificar el comportamiento estructural de la losa para reducir movimientos diferenciales, limitar la fisuración refleja y preparar el firme para una nueva capa de rodadura.
Solicitar evaluación técnicaAlta frecuencia, baja amplitud y fractura controlada
La tecnología resonante aplica energía sobre la losa de hormigón mediante un sistema de viga resonante. Esta acción genera una fracturación controlada del pavimento, buscando que la energía se disipe dentro de la propia losa y no se transmita de forma agresiva hacia las capas inferiores.
A diferencia de otros métodos de impacto masivo, la fracturación resonante trabaja con baja amplitud y alta frecuencia. Esto permite producir un patrón de rotura más homogéneo, manteniendo los fragmentos trabados entre sí y reduciendo el riesgo de afectar la base existente.
La clave técnica no es solo fracturar la losa, sino hacerlo conservando una estructura trabada y útil para la nueva solución de pavimentación.
No se trata simplemente de romper hormigón
En un proyecto de rehabilitación, el resultado de la fracturación es tan importante como la propia rotura. El objetivo es obtener una base estable, no una demolición desordenada.
Fractura controlada
La energía se aplica para degradar la continuidad de la losa y reducir su comportamiento como placa rígida independiente.
Patrón trabado
Los fragmentos resultantes permanecen encajados entre sí, formando una estructura similar a un rompecabezas.
Menor afección a la base
El proceso busca evitar que los fragmentos invadan o dañen el material de base, siempre que las capas inferiores estén en condiciones adecuadas.
Del comportamiento rígido a una base fragmentada y trabada
En un pavimento rígido deteriorado, las losas pueden moverse de forma diferencial. Esos movimientos, junto con juntas y fisuras existentes, pueden reflejarse en la nueva capa si no se actúa sobre la estructura antigua.
La fracturación resonante divide la losa en fragmentos angulares, reduciendo su acción como placa rígida y generando una capa capaz de distribuir cargas de una forma más homogénea.
El resultado buscado es una capa fragmentada, asentada y trabada, no una losa pulverizada ni una base alterada.
RB-700: control, potencia y adaptación al pavimento
La máquina RB-700 de Resonant Machines integra sistemas hidráulicos, electrónicos y de control que permiten adaptar la operación a las condiciones reales del pavimento.
El sistema de control de la viga resonante permite ajustar el comportamiento de la máquina para producir una fracturación consistente, manteniendo el control sobre el tamaño de partícula y la respuesta del pavimento durante el avance.
Ver especificaciones de RMI- Control digital de amplitud y frecuencia de la viga resonante.
- Operación mediante control electrónico integrado.
- Adaptación a diferentes dinámicas del pavimento.
- Producción de fragmentación consistente.
- Capacidad para grandes superficies de pavimento rígido.
Capacidad pensada para grandes proyectos de rehabilitación
Los rendimientos reales dependen del espesor de la losa, estado del pavimento, accesos, configuración de obra, tráfico, drenaje y solución de recrecido prevista.
Espesor de trabajo
RMI indica capacidad de actuación sobre pavimentos de hormigón de hasta 26 pulgadas de espesor.
Rendimiento diario
RMI referencia rendimientos orientativos de hasta 7.000 yardas cuadradas por día en condiciones favorables.
Plano de fractura
La fracturación busca un patrón angular que ayude a mantener el entrelazado de los fragmentos.
Estos datos deben entenderse como referencias técnicas de capacidad. Cada proyecto requiere una evaluación específica del pavimento y de las condiciones de obra.
La tecnología importa, pero el diagnóstico sigue siendo decisivo
La fracturación resonante está diseñada para actuar sobre la losa de hormigón y conservar la integridad de las capas inferiores. Sin embargo, la viabilidad de la solución depende del estado real de la base, la subbase, la subrasante y el drenaje existente.
Cuando existen zonas con agua atrapada, pérdida de soporte o deterioro profundo, puede ser necesario prever actuaciones complementarias, drenajes o reparaciones localizadas antes de ejecutar la solución definitiva.
- Estado y espesor de la losa de hormigón.
- Condición de base y subbase.
- Presencia de humedad o agua atrapada.
- Drenaje longitudinal y transversal.
- Tráfico previsto y tipo de recrecido.
Rubblizing y reciclaje in situ de pavimentos de hormigón
La tecnología resonante también puede formar parte de estrategias de reciclaje in situ del PCC, permitiendo reutilizar el hormigón fracturado como material de base en determinados procesos constructivos.
Esto abre la puerta a soluciones de ingeniería de valor en las que el pavimento existente no se trata como un residuo, sino como un recurso técnico que puede seguir formando parte de la infraestructura.
Ver beneficiosValor técnico del material existente
- Reducción de transporte de residuos.
- Menor necesidad de áridos nuevos.
- Reutilización del PCC en obra.
- Mayor eficiencia logística.
Dónde puede aportar valor la tecnología resonante
La tecnología resonante está especialmente orientada a proyectos donde existe pavimento de hormigón deteriorado y se busca una alternativa eficiente a la demolición completa.
Carreteras y autovías
Rehabilitación de tramos de pavimento rígido con deterioro, juntas problemáticas o riesgo de fisuración refleja.
Aeropuertos
Aplicación en pistas, calles de rodaje y plataformas donde los plazos de intervención son críticos.
Áreas industriales
Intervenciones en plataformas, patios de carga y superficies sometidas a tráfico pesado.
La tecnología adecuada empieza por conocer el pavimento
Podemos ayudarle a valorar si la fracturación resonante es viable para su proyecto y qué condiciones deben analizarse antes de proponer una solución.
